Buenos y malos hábitos alimenticios

“El niño es un aprendiz y el adulto es el maestro” (Lucía Bultó, nutricionista)

Generalmente, es durante la infancia cuando los niños aprenden los hábitos nutricionales que guiarán su alimentación en el futuro. Estas costumbres se adquieren, en gran medida, por imitación del comportamiento de los adultos. Por ese motivo, resulta imprescindible para los padres conocer cuáles son los buenos hábitos alimenticios, y detectar y eliminar los malos.

Marcar pautas de comportamiento

Como detalla Raquel Santacruz, especialista en Nutrición Infantil, para favorecer buenos hábitos de alimentación es aconsejable e importante que cuando el niño llegue a la edad escolar: tenga un horario en las comidas, sea sociable mientras come y se comporte de manera agradable, pueda manejar cada vez mejor los utensilios, acepte la mayoría de los alimentos, y decida él mismo cuánto comer.

Corregir errores nutricionales

Por otro lado, una de las irregularidades más frecuentes en los hábitos alimentarios de los escolares y adolescentes es un desayuno escaso e insuficiente, que no llega a cubrir las necesidades funcionales y energéticas que se desarrollan durante toda la mañana.

Para modificar malas costumbres y desequilibrios nutricionales, se aconseja introducir algunos cambios que adecuen los hábitos a las necesidades que, teóricamente, son más aconsejables. Según la diplomada y graduada en Nutrición Humana y Dietética, Raquel Santacruz, las recomendaciones más necesarias son: reducir el consumo de grasas saturadas (embutidos, carnes grasas, bollería industrial, etc.), reducir el consumo de azúcares refinados (chucherías, refrescos, dulces, etc.), aumentar el consumo de frutas y verduras, pescado, y legumbres y cereales.

Además de apoyar estas recomendaciones, la compañía del Ballet de Moscú aconseja en su página web: descansar mínimo 8 horas, eliminar las bebidas gaseosas, beber entre 1,5 y 2 litros de agua al día, y que las comidas se realicen en el mismo horario regularmente.

Modelo piramidal

Para poder observar de forma más clara y visual las recomendaciones nutricionales de una dieta equilibrada y mixta, la especialista Raquel Santacruz propone el modelo piramidal. “Mediante este modelo se establecen las ingestas recomendadas, en base a la frecuencia y número de raciones que se deben consumir de los distintos grupos de alimentos”, explica.

Pirámide Naos

Pirámide de hábitos saludables de la Estrategia NAOS, Ministerio de Sanidad.

La nutricionista aporta, además, el número de raciones recomendadas para la población en edad escolar:

Alimento Cantidad recomendada
Cereales 4-6 raciones/día
Lácteos 2-4 raciones/ día
Verduras y hortalizas 2 raciones /día
Frutas 3 raciones /día
Carnes y pescados 2-3 raciones /día
Grasas (embutidos, carnes grasas, etc.) Ocasionalmente
Dulces Ocasionalmente

 

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