Lizt Alfonso: “La danza enseña a los niños a tener objetivos en la vida”

Lizt Alfonso, prestigiosa coreógrafa y bailarina cubana, ha concedido recientemente una entrevista en la que explica cuándo comenzó su pasión por la danza, con tan solo 4 años, y cómo se debe gestionar la danza entre los más pequeños.

Su vocación por el baile la llevó a fundar su propia compañía de danza, una de las más prestigiosas de Cuba, en la que todos los años se forman más de mil niños y jóvenes que, además de bailar, aprenden a tener objetivos en la vida. La compañía Lizt Alfonso Dance Cuba ha formado a grandes artistas que han logrado triunfar. El ejemplo más llamativo es el de la joven bailarina Ana Karla Suárez, protagonista principal del famoso videoclip “Bailando” de Enrique Iglesias, que ha dado la vuelta al mundo.

A continuación os dejamos con la entrevista completa a Lizt Alfonso –extraída del periódico digital cubano 14ymedio-, quien hace grandes aportaciones sobre la danza en relación con los niños.

lizt alfonso efe

La directora y coreógrafa cubana en una de sus clases. / EFE

PREGUNTA. Recibió su primera clase de ballet a los cuatro años. A los nueve ya creaba coreografías. ¿Cómo influyó en su infancia esa vocación tan temprana?

RESPUESTA. A los cuatro años vi por primera vez en mi vida un ballet, Coppelia, del Ballet Nacional de Cuba. Quedé fascinada y le dije a mi mamá: “Eso es lo que yo quiero hacer. A eso me quiero dedicar”.

Tuve muchos obstáculos por el camino. En la edad del preuniversitario muchos de mis compañeros ni siquiera sabían a esas alturas, con 17 años, qué iban a estudiar y yo lo tenía definido. Quería mi propia compañía, hacer mis coreografías porque sabía que tenía algo que compartir con los demás.

Sería muy bueno para los niños en general poder definir desde una edad temprana su vocación. Los ayudaría a acortar el camino, la distancia hacia lograr un objetivo en el futuro.

P. ¿Cuáles son los principales valores que la danza aporta a la infancia?

R. Yo diría que todos, porque estudiar danza no es solo estudiar danza. Con la danza se estudia música, disciplina, se aprende a tener objetivos en la vida, se aprende rigor, estética. Se aprende a relacionarte con los demás, a tener sentido de grupo y a tener un desempeño individual dentro de un grupo. Y no solo aprenden los niños: aprenden las familias y aprenden los vecinos.

Los talleres vocacionales de la compañía tienen 22 años de creados. Por nuestras manos han pasado miles de niños y ya dos generaciones. Siento mucha satisfacción cuando veo que esos niños se han convertido en hombres y mujeres de bien. Y desarrollan una labor, sea o no en la danza, muy bien hecha, con seriedad, responsabilidad y compromiso.

P. ¿Cree que la danza es una buena herramienta para proteger los derechos de los niños?

R. Yo pienso que sí, todas las artes: la danza, la música, la pintura… cualquiera de ellas.

Aquí hemos tenido lamentablemente en algunos momentos casos de niños que han visto o vivido cosas terribles. O casos de niños autistas o con alguna dificultad fisicomotora. Y es increíble cómo se insertan dentro de este proceso. Y el grupo, lejos de hacerles rechazo, está ahí para canalizar esas dificultades. Este es un espacio donde (los niños) se sienten realizados, respetados y escuchados como seres humanos.

P. ¿Cuál es la importancia de la Convención sobre los Derechos del Niño?

R. Yo pienso que es de los más importantes pasos que se han dado en la historia para el respeto con los niños. Pero queda tanto por hacer… No es solamente que esté, es que podamos llevarla a efecto, que podamos ejecutarla. Tenemos que ponerla en práctica todos los días y en todo momento. No solo los gobiernos en cada país, estoy hablando de cada uno de nosotros como ciudadanos.

P. ¿Cuáles son los problemas más urgentes que se deben abordar en la protección a la infancia?

R. Muchos. La violencia es una cosa que a mí me marca profundamente. Que un niño sea violentado en cualquiera de sus maneras es algo terrible. Todos tenemos que estar atentos. También está el problema del trabajo infantil. Los niños tienen derecho a recibir una educación porque esas son las armas para defenderse en el futuro. Y otros son la alimentación o las drogas.

P. ¿Y en Cuba? ¿Cuáles son los retos en la defensa de la infancia en este momento de reformas económicas y sociales que vive el país?

R. No perder lo que hemos logrado, como la educación y la salud para los niños. Y poder evolucionar y avanzar porque nos hemos quedado rezagados en aspectos como Internet. Tenemos que conservar lo que hemos conseguido pero también abrirnos hacia las nuevas tecnologías y hacia la prosperidad en un país lleno de talento y de deseos de hacer y de trabajar. No hay que ponerle un techo a la gente.

P. ¿Qué diferencias ve entre su infancia y la que viven ahora los niños cubanos?

R. En algunos sentidos es mejor (la de ahora), tienen más opciones que las que tuve yo cuando era una niña. Y en otro sentido, hay que tener mucho cuidado y por eso me aferro al arte. Se está viviendo un mundo muy material, los valores espirituales empiezan a perder todo tipo de fuerza. Predomina el “yo te doy”, “tú tienes”, “yo ostento”. Y no debe ser así.

En Cuba hubo un periodo especial de muchas carencias y los padres de hoy, los de mi generación, no quieren que los hijos tengan esa carencia. Pero todo no se les puede dar, los niños tienen que aprender también que cada cosa tiene un valor y que cuesta mucho trabajo tenerlas.

Amador Cernuda: “Sería importante que en las escuelas de danza existieran servicios de psicología”

Las exigencias físicas que requiere la práctica de la danza, los cánones que se establecen en la sociedad sobre el ideal de belleza o los problemas personales pueden condicionar la alimentación de los bailarines. Amador Cernuda, reconocido y prestigioso psicólogo de grandes deportistas de élite, ha realizado numerosas investigaciones durante su carrera, y ha podido advertir cuáles son los desórdenes alimentarios más comunes entre los bailarines. Además, su experiencia profesional y su cargo como subdirector del Instituto Universitario de Danza Alicia Alonso le han permitido conocer en profundidad cómo funciona el mundo de la danza.

Pregunta: ¿Cuáles son los principales desórdenes alimentarios que aparecen en los niños que practican danza?

Respuesta: Los principales problemas que hemos detectado en mis investigaciones, y en las que he dirigido en estos últimos años, son problemas de imagen corporal que derivan en problemas de anorexia, bulimia y vigorexia. Son problemas que se dan, sobre todo, en la edad adolescente, con el cambio corporal que tiene lugar en la preadolescencia. Sin embargo, a nivel general, la danza aporta a los niños aspectos muy positivos, y no hemos detectado desórdenes.

P: Normalmente, ¿cuál suele ser el origen de estos problemas?

R: El origen de estos problemas puede ser policausal. Lo que tengo claro es que la danza no los provoca, a veces la causa está en la estructura familiar, en profesores con problemas, y en las incidencias que provocan los medios sociales en la autoestima corporal de los adolescentes, con la proyección de modelos corporales de supuesto éxito.

P: ¿Se dan muchos casos de desórdenes alimenticios en los deportistas y bailarines?

R: El mundo de la danza sigue los mismos criterios en esta problemática que el mundo del deporte de alto rendimiento. He tenido la experiencia profesional de trabajar en seis ciclos olímpicos con deportistas de élite, algunos de modalidades con similaridad a la danza, aunque con objetivos muy diferentes. En el deporte de alto rendimiento, existen casos anecdóticos. Sin embargo, en el deporte de base nos encontramos con casos en los clubs de competición inicial a niveles autonómicos, nacionales, y raramente en el circuito internacional. En el mundo de la danza, después de analizar importantes compañías, apenas hemos encontrado problemas por el importante filtro que supone tener cualidades para ingresar en una gran compañía. Sin embargo, a nivel de conservatorios -en varios estudios que hemos realizado en nuestra Institución universitaria para tesis de grado, máster o doctorales- nos hemos encontrado con diferentes incidencias en este ámbito formativo.

P: ¿Cómo deben tratarse estos problemas?

R: Estos problemas son muy serios e implican una gravedad. Por lo tanto, deben ser tratados por equipos multidisciplinarios especializados de médicos, psicólogos, psiquiatras y endocrinos, entre otros.

P: ¿Es imprescindible que se detecten a tiempo?

R: Es muy importante detectar el problema y ponerle soluciones lo antes posible. Sería importante que en los conservatorios y escuelas de danza existieran servicios de psicología que ayudaran a detectar las personas con posibilidades de riesgo ante estos problemas. Existen pruebas de rigor científico contrastado que permiten detectar las personalidades de riesgo, para evitar consecuencias muy negativas para los individuos y para la propia imagen de la danza.

P: ¿Cree que las escuelas de danza deberían promover la necesidad de llevar una dieta saludable? Junto a  ello, ¿las escuelas deben llevar controles nutricionales y médicos sobre las alumnas?

R: Hace falta una educación de los profesores para detectar pequeños indicios de problemática, y evitar actitudes y comentarios que puedan generar problemas. Por experiencia, en general, la mayoría de las personas que trabajan en danza tienen sensibilidad para esta temática. Sin embargo, algunas excepciones que existen, por suerte, son minoritarias, aunque pueden hacer mucho daño. Que exista una educación sobre alimentación y aspectos psicológicos del cuerpo, es muy importante. Los avances científicos tienen que tener proyección en la sociedad. Las nuevas generaciones formadas en la universidad tienen que implicar un gran cambio en el futuro de la enseñanza de la danza por la actualización de sus conocimientos científicos en diferentes campos: preparación física, medicina y psicología aplicadas y relacionadas con la danza.

P: ¿Qué responsabilidad tienen los padres en esto? ¿Y los profesores de danza?

R: Los padres son muy importantes para toda una buena estructura familiar, es la base para una buena educación, salud y éxito profesional. Los profesores son el complemento para que esta base crezca y se consolide. Es su labor es fundamental en la educación y desarrollo, por eso su formación tiene que ser rigurosa.

Prof. Dr. Amador Cernuda Lago.
Profesor Universidad Rey Juan Carlos.
Subdirector Instituto Universitario Danza Alicia Alonso.
Director Máster Artes Escénicas.
Doctor en Psicología.
Acreditado Europsy (European Certificate in Psychology and Psychotherapy)
Especialista internacional en Psicología Alto Rendimiento, director de la preparación psicológica de deportistas de alto nivel, campeones del mundo y medallistas olímpicos en seis olimpiadas, y de artistas de alto nivel.
Investigador científico en Artes Escénicas, con numerosas participaciones en congresos científicos internacionales y tesis doctorales dirigidas.
Miembro de importantes sociedades científicas internacionales.
Presidente de la Asociación Española de Psicología Transpersonal.

Artículos relacionados:

La alimentación y la nutrición en la danza infantil

La importancia del desayuno

¿Qué comer antes y después de las clases de danza?

Buenos y malos hábitos alimenticios