Danzaterapia para niños

“La mejor herencia que se le puede dar a un niño para que pueda hacer su propio camino, es permitir que camine por sí mismo” (Isadora Duncan, bailarina y coreógrafa)

Tras conocer en profundidad la danza integrada, en esta ocasión damos a conocer otra rama de la danza con múltiples beneficios para los niños: la danzaterapia.

La danzaterapia es la terapia que utiliza el movimiento como un proceso para promover la integración emocional, cognitiva y física del individuo. La danzaterapia en los niños apunta a la autoconciencia, a explorar el interior del propio cuerpo, al desarrollo de la creatividad, al descubrimiento de las propias posibilidades, y a ser capaz de expresar las emociones a través del movimiento.

¿Qué es la danzaterapia?

Tal y como exponen Belén Capapé y Miren Saralegi, danzaterapeutas y formadoras en danza integral, la danzaterapia está dirigida a todo tipo de personas (niños y adultos con y sin discapacidad) que deseen explorar, a través de la música y el movimiento, sus capacidades de comunicación, conocimiento e interacción con su cuerpo y el entorno.

danza creativa2Sin embargo, las actividades de danzaterapia difieren de las tradicionales clases de danza. Como ambas profesionales explican, en danzaterapia toma especial importancia el cuerpo sensible. Sin embargo, en otro tipo de bailes se trabaja casi exclusivamente con la dimensión física del cuerpo.

La danzaterapia tiene como objetivo que el niño tome conciencia del conjunto de pensamientos, sensaciones, sentimientos y emociones que forman parte de él, y que sea capaz de expresarlo a través de movimientos libres y creativos. A diferencia de las clases de danza tradicionales, en la danzaterapia no se llevan a cabo movimientos estructurados ni coreografías, sino que prima el movimiento personal.

¿En qué consisten las clases?

La danzaterapia es beneficiosa para todas las edades, siendo ideal para los más pequeños. En este caso, suele recibir el nombre de danza creativa. Según María José Vexenat, danzaterapeuta formada bajo la dirección de María Fux -creadora de la danzaterapia-, en el trabajo que se realiza con los niños el elemento principal es la música, ya que es la base desde donde partir hacia los distintos estímulos creativos. Estímulos que suelen estar vinculados a las distintas áreas del arte y la educación. Sin embargo, en muchas ocasiones el silencio es el mejor ambiente donde los niños pueden encontrar sus propios ritmos y expresarlos de forma libre y creativa.

danza creativa1Como ella misma explica, este mundo lúdico permite a los niños entrar en su propio mundo creativo, y es a través de la improvisación desde donde van explorando, en conexión con los otros niños. “Descubrir a esta temprana edad sus propias herramientas creativas, les permitirá tener un conocimiento distinto de ellos mismos”, sentencia María José Vexenat.

Como expone Patricia Ruz, danzaterapeuta, profesora y bailarina, “se trabaja desde la expresión corporal y  la relación con las imágenes”. Además, añade que las actividades se suelen combinar con pañuelos o elementos que ayuden a facilitar la expresión del cuerpo y de la persona.

Del mismo modo, Belén Capapé y Miren Saralegi, danzaterapeutas en la Asociación Aragonesa de Danzaterapia, en sus clases con los más pequeños utilizan diferentes recursos, tales como el juego, la música, el ritmo, la psicomotricidad, los cuentos, el teatro, los objetos o las metáforas. Todo para que el niño pueda manifestarse, expresarse, crecer, crear, compartir, disfrutar y aprender.

Beneficios de practicar danzaterapia

OLYMPUS DIGITAL CAMERATodos los especialistas en danzaterapia coinciden en señalar que los beneficios de su práctica son múltiples e integrales para el niño. “Al mismo tiempo que se potencializa la danza a través de las distintas calidades de movimiento –improvisación, creatividad, libertad-, los niños comunican y expresan a través de un lenguaje no verbal”, especifica María José Vexenat, danzaterapeuta.

En concreto, y según Belén Capapé y Miren Saralegi, danzaterapeutas en la Asociación Aragonesa de Danzaterapia, los beneficios de practicar esta rama de la danza son los siguientes:

  • Beneficios a nivel psicofisiológico: Integración y desarrollo del esquema corporal; aprender a escuchar el propio cuerpo y utilizarlo de manera espontánea, expresiva, creativa y productiva; mejorar la coordinación; desarrollar la propia imagen corporal; conocer y aceptar el propio cuerpo y su historia personal; potenciar la concentración, la relajación y la escucha del propio cuerpo; así como también mantener y desarrollar las capacidades físicas, tales como la flexibilidad, circulación, respiración y estimulación sensorial.
  • Beneficios a nivel cognitivo: Potencia el desarrollo cognitivo, ya que se ponen en marcha mecanismos de imaginación, observación, atención, memoria y asimilación-comprensión.
  • Beneficios a nivel emocional y de personalidad: La danzaterapia supone un mecanismo por el cual los niños exploran su interior y aumentan su confianza y autoestima, ya que se genera un espacio de seguridad, distensión, escucha y contención. Se enseña a valorar y querer el cuerpo y se ayuda a aprender a manejar mejor las emociones. Se trabajan los límites para aprender a aceptarlos, basándose en las capacidades, ganando en autoestima, confiando en uno mismo y en las demás, valorando el potencial del cuerpo y aceptando la limitación como riqueza y diversidad funcional.
  • Beneficios a nivel social: Se desarrollan habilidades de comunicación e interacción, fomentando las relaciones interpersonales. Ayuda a perder el miedo al contacto con los otros, y a entrar en otro tipo de comunicación y escucha. Aumenta el contacto visual y las habilidades sociales.

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Integración desde la danzaterapia

Por María José Vexenat, danzaterapeuta, bailarina, profesora y coreógrafa

Hoy en día la palabra integración e inclusión conviven en nuestra sociedad. Son términos muy utilizados desde todos los ámbitos. A veces esas palabras se convierten en hechos concretos, a veces esas palabras son simplemente palabras;  a veces hay deseos de cambios y a pesar de nuestras buenas intenciones, desconocemos e ignoramos que significa  verdaderamente.

A pesar de ello, siento que como sociedad hemos avanzado  y que todavía queda mucho por hacer. Cada uno desde sus ámbitos intentamos trabajar a partir de aquello que nos pertenece.

Desde el Arte tenemos una herramienta importante para continuar investigando y desarrollando. Quiere decir, que es algo que continuamente está en movimiento, es flexible y atemporal. Todos los tiempos son tiempos del arte.

El Arte se hace presente en todos los momentos de la vida. Hay un mundo que se abre desde la infancia y en ese mundo la Danza ocupa un lugar. Pero, ¿qué lugar ocupa ese niño en la Danza?

Todas las personas no somos iguales, todos los niños no son iguales. Por lo tanto es necesario concebir a la Danza, como una Danza social; que no se encierre en sí misma sino que se abra hacia la comunidad, que conecte y que permita estar al alcance de todos.

Las distintas necesidades de cada niño deben estar contempladas en la Danza, no, como criterio de límite, como el no poder… sino que a partir del propio límite se desarrollen, estimulando  las potencialidades creativas-lúdicas y artísticas que cada niño posee.

Escuchar y mirar cada respuesta. Permitir que su cuerpo hable, exprese y comunique, a partir de la infinita posibilidad que posee el lenguaje no verbal.  Aún desde un gesto, una sonrisa, un movimiento mínimo, todo está hablando y está expresando aquello que el cuerpo mueve y siente.

Es desde este lugar que la Danzaterapia se convierte en un camino posible. La metodología artística que María Fux ha creado, permitió que tantas generaciones hayan vivenciado esta educación integrada. Las vivencias desde la infancia son definitivas en la evolución de una persona. Son los puntos de partida que a veces no tienen retorno, es por ello que la Educación es básica en todos los aspectos.

“La mejor herencia que se le puede dar a un niño para que pueda hacer su propio camino, es permitir que camine por sí mismo”, Isadora Duncan.

Cuántos niños dentro de una educación integrada podrían caminar por sí mismos siendo adultos, en una sociedad adulta integrada. Cuántos niños comprenderían desde el movimiento el valor que significa la comunicación, con uno y con el otro.  Pudiendo “crear” en conjunto un mundo de posibilidades y no de barreras.

La Danzaterapia vive cada etapa de la persona respetando los tiempos internos. A medida que la atravesamos descubrimos que nunca es tarde. Siempre se puede a cualquier edad y en cualquier momento. Respetando las edades logramos que se viva  en integración.  El trabajo desarrollado en las distintas etapas de la vida nos lleva en búsqueda de objetivos diferentes y a medida que crecemos las metas van cambiando.

Yo fui una niña educada en un espacio integrado a la edad de nueve años. La danza fue el camino por donde transitar. María Fux fue el puente, la maestra, el punto de inicio en tantas cosas de mi vida.

Hoy de adulta sigo eligiendo este camino, pero no solo para transitarlo, sino para seguir aprendiendo  de aquello que todavía no sé. Para seguir explorando e investigando desde el movimiento este espacio que no tiene techo, ni límite.

Y para seguir creyendo, sosteniendo y llevando a todos lados este pensamiento esencial en tantas cosas… ¡SÍ SE PUEDE!  (Darle fuerza desde el cuerpo a la palabra)

María José Vexenat

Danzaterapeuta, coreógrafa y bailarina argentina. Formada bajo la dirección de María Fux -creadora de la Danzaterapia-, siendo su discípula y asistente desde 1978. Autora del libro Danzaterapia. Vida Y transformación.

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