La danza mejora la autoestima del niño

Algo tan sencillo como bailar ayuda a reducir el estrés en los más pequeños, que descargan su energía y llegan a casa mucho más relajados. Todo lo que engloba la danza la convierte en una actividad que mejora de forma notoria la autoestima y la perseverancia de los más pequeños. Además, a través de ella el niño aprende a ser capaz de superarse y conseguir objetivos.

Durante las actividades en clase o en las presentaciones de baile, el niño puede observar sus esfuerzos y mejorar aquellos aspectos en los que se ha equivocado. Algo que también aplican a su vida diaria, ya que aprenderán a esforzarse por las cosas que de verdad desean. La bailarina, coreógrafa y profesora de danza Asun Noales asegura que los niños “trabajan la disciplina y la perseverancia para la consecución de un objetivo, ya que los resultados no son inmediatos y requiere mucha voluntad”.

¡Os dejamos con un increíble vídeo de Pantene dedicado a las bailarinas! Gran ejemplo de cómo la perseverancia, el trabajo y la lucha dan los resultados soñados:

Baile deportivo para niños

El baile deportivo para niños se ha convertido en una nueva disciplina que cada vez tiene más cabida en las escuelas de danza. A través de esta práctica, los más pequeños ejercitan su cuerpo, desarrollan su mente y pasan momentos divertidos junto a sus compañeros.

Los siguientes vídeos son un ejemplo de ello:

Zumba: ¡Únete a la fiesta!

La zumba se ha convertido en uno de los estilos de baile preferidos por los niños. Su práctica entre los más jóvenes está en auge, ya que les ayuda a desahogarse y a liberar tensiones de forma divertida. Las escuelas de danza han optado por incorporar un estilo lleno de movimientos y alegría, donde las clases se convierten en verdaderas fiestas bailables llenas de energía y repletas de rutinas pensadas para niños. Los pasos se aprenden poco a poco, y las clases se estructuran agregando juegos, actividades y elementos de exploración cultural.

Los beneficios de la zumba son múltiples. Entre ellos, los profesionales de este estilo destacan los siguientes:

1. Ayuda a los niños a desarrollar un estilo de vida saludable.

2. Incorpora el acondicionamiento físico como parte natural de sus vidas.

3. Ayuda a la socialización de los niños.

4. Mejora la autoestima de los niños.

5. Mejora la coordinación y confianza en su cuerpo con distintos movimientos.

6. Reduce el riesgo de padecer obesidad, ya que es una actividad física muy completa.

7. Las clases incorporan valores clave para el desarrollo de los niños, tales como liderazgo, respeto, trabajo en equipo, confianza, autoestima, memoria, creatividad, coordinación, equilibrio y conciencia cultural.

¿Por qué usar un vestuario específico para ballet?

La danza clásica -tanto en sus etapas de iniciación, como en los niveles superiores- desempeña un rol fundamental en todos los estilos de baile, ya que es la disciplina más completa, estructurada y técnica, desde el punto de vista pedagógico. La ropa de los niños ha de ajustarse perfectamente a lo que demandan los profesores, ya que es fundamental para realizar bien los ejercicios.

La indumentaria para las clases es la específica para cualquier clase de ballet. Es necesario usar prendas que no obstaculicen el movimiento y que destaquen la silueta del alumno, para ver claramente cada parte del cuerpo. De ese modo, se facilita al profesor poder hacer las correcciones necesarias.

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Fuente: Página web Champaing Ballet Academy.

Las niñas utilizan medias, maillot, falda, zapatillas de media punta y el pelo recogido en un moño. En el caso de las niñas, el peinado es muy importante, y es preciso hacer el moño correctamente y con muchas horquillas, a fin de que el peinado no llegue a estropearse en el transcurso de la clase. Los niños, por su parte, pueden llevar pantalones cortos, camiseta, calcetines y zapatillas de media punta. Junto a ello, los colores son de acuerdo a las preferencias del profesor o academia.

La danza como gran recurso publicitario

La mayor parte de los proyectos culturales, especialmente dancísticos, suelen pasar dificultades para encontrar financiación o patrocinadores, ya que este ámbito apenas cuenta con ayudas del sector público y cada vez se hace más difícil encontrar patrocinadores privados.

Sin embargo, y como ya reflejamos en entradas anteriores¿por qué las marcas potentes utilizan la danza para sorprender con sus spots? Según los expertos en el sector de la danza, los principales motivos son los siguientes:

– La danza es belleza.

-Refleja cuerpos sanos y vida sana.

– La danza es pasión. La misma pasión que debe lanzarnos a comprar el producto.

– La danza es sentimiento.

– Es lucha y perseverancia. Lo que la propia marca quiere transmitir de ella misma.

– Es diversión y comunidad.

– Es ilusión.

Por lo tanto, la danza aporta valores esenciales que las empresas desean transmitir en sus campañas publicitarias.

Os dejamos con algunos spots publicitarios de grandes marcas, que han insertado la danza dentro de sus campañas:

La importancia de la motivación en el bailarín

La disciplina de la danza requiere de una gran dedicación, tanto dentro como fuera de las clases, y los jóvenes se ven obligados desde pequeños a adaptar sus rutinas para conseguir buenos resultados en las clases y en las actuaciones. La postura correcta, los horarios de descanso, los hábitos alimenticios o los factores ambientales han de estar muy bien cuidados por los pequeños, y eso conlleva una dedicación constante y diaria. Los bailarines que tengan una buena motivación serán capaces de perseverar frente al aburrimiento, la fatiga y el dolor.

A continuación, os enseñamos un fragmento extraído del libro Psicología de la danza, de Jim Taylor, donde muestra cómo la motivación influye en la consecución de objetivos.

  • Una motivación alta implica una preparación total que, a su vez, conduce a un óptimo rendimiento.
  • A los bailarines les motivan cosas diversas, como unas aspiraciones altas, la interacción social y la motivación de dominar ciertas técnicas. Para motivar a tus alumnos convenientemente, primero debes identificar las necesidades de motivación de cada uno de ellos.
  • Cuando los bailarines están motivados tienen mucha energía, se esfuerzan al 100% en las clases, cumplen todas las fases de su régimen de entrenamiento y tienen objetivos claramente definidos.
  • El establecimiento de objetivos es un medio eficaz para incrementar la motivación. Los bailarines deberían establecer 5 tipos de objetivos: a largo plazo, de temporada, escénicos, de entrenamiento y de estilo de vida.
  • Los objetivos deberían ser retadores, realistas, específicos y concretos.
  • Algunas estrategias que se pueden poner a disposición de los bailarines para que aumenten su motivación son: entrenar regularmente con un compañero, colocar recordatorios motivadores en su entorno (palabras, frases, fotografías), escribir un diario de danza, emplear visualizaciones motivadoras y hacerse dos preguntas motivadoras diarias.
  • Para incrementar la motivación de los bailarines en clase puedes utilizar las siguientes técnicas: pedir a los bailarines que se pongan microobjetivos, ofrecer una variedad de ejercicios en las clases, darle sentido a las clases, asegurar experiencias gratificantes, adecuar las capacidades de los bailarines a las exigencias de la clase y permanecer sensible a los niveles de motivación de los bailarines durante la clase.
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Fuente: Página web Desmotivaciones.

 

¿Qué condiciones necesita un bailarín para triunfar en la danza?

Tal y como publica la web especializada en danza Danzaralia, dejando de lado las condiciones físicas que le facilitarían la vida a cualquier bailarín, las condiciones mentales y de personalidad que requiere un aspirante para triunfar en la danza son las siguientes:

condiciones mentales

Fuente: Página web Danzaralia.

1. La pasión por la danza.

2. La coherencia entre la pasión y el logro de ésta.

3. La disciplina con la danza y con uno mismo. Esto incluye la exigencia personal.

4. La rigurosidad. No sirve el trabajo a medias.

5. La determinación. Hay que estar seguro de lo que se desea, aún a sabiendas de que ello requerirá renunciar a otras cosas.

6. Una elevada autoestima. Creer en uno mismo es poder con todo lo que uno se proponga.

7. La firmeza. Junto con la perseverancia y la fuerza, son unos grandes aliados.

Además de estas aportaciones, nos gustaría añadir que hay un factor fundamental que todos los bailarines deben trabajar: la concentración. Este elemento es muy complejo y se ve influido por factores psicológicos y ambientales. Una buena concentración implica enfocar el campo de atención en aspectos relevantes de la actuación, como la coreografía, el resto de bailarines y las indicaciones que tienen lugar entre bastidores. Una mala concentración implica centrarse en aspectos irrelevantes del campo de atención, como los miembros del público o las críticas que siguen a la actuación.

¿Qué opináis vosotros?

 

Posiciones básicas de los pies en la danza clásica

En la técnica de ballet existen diferentes posiciones de pies que se utilizan en todos los pasos de danza, ya sea para comenzarlos, en medio de un traslado o para finalizar el movimiento. Todos los bailarines, incluso los profesionales, realizan su ejercitación teniendo en cuenta estas posiciones básicas de los pies, ya que es realmente importante aprender a ejecutarlas teniendo en cuenta la correcta colocación postural y el debido trabajo muscular. De la firmeza y seguridad al hacer estas posiciones depende cómo podrás desenvolverte al intentar pasos de dificultad.

Tal y como publica la página web Body Ballet, éstas son las posiciones básicas de los pies en la danza clásica:

Posiciones básicas de pies

Fuente: Página web BodyBallet.

Primera posición

Los pies están completamente apoyados en el suelo, los talones en contacto y las puntas hacia fuera, de modo que los ejes de los pies forman una línea recta. Las piernas están estiradas y en contacto.

No es raro encontrar dificultades incluso en la primera posición. Es muy importante mantener en tensión piernas, glúteos, abdomen y espalda. Los pies han de estar abiertos dentro de límites realistas: de nada sirve abrir completamente para caerse un segundo después. El peso ha de estar más concentrado sobre las puntas de los pies que sobre los talones.

Segunda posición

Los pies se giran igual que en la primera posición pero con las piernas algos separadas. El espacio entre ellas debe ser equivalente al de un pie.

Tercera posición

El talón de un pie se pone contra la parte central del otro. La tercera posición de pies puede hacerse con la pierna izquierda o derecha adelante, de acuerda a la necesidad.

Cuarta posición

Los pies se cruzan de modo que el talón de un pie se encuentre a la misma altura que los dedos del otro y viceversa. Se debe dejar un espacio entre los pies equivalente al largo de un pie.

Quinta posición

Los pies se cruzan de modo que el talón de un pie toque el dedo del otro y viceversa.

Posiciones básicas pies danza clásica

Posiciones básicas pies danza clásica. / Página web Winx Club.

Lizt Alfonso: “La danza enseña a los niños a tener objetivos en la vida”

Lizt Alfonso, prestigiosa coreógrafa y bailarina cubana, ha concedido recientemente una entrevista en la que explica cuándo comenzó su pasión por la danza, con tan solo 4 años, y cómo se debe gestionar la danza entre los más pequeños.

Su vocación por el baile la llevó a fundar su propia compañía de danza, una de las más prestigiosas de Cuba, en la que todos los años se forman más de mil niños y jóvenes que, además de bailar, aprenden a tener objetivos en la vida. La compañía Lizt Alfonso Dance Cuba ha formado a grandes artistas que han logrado triunfar. El ejemplo más llamativo es el de la joven bailarina Ana Karla Suárez, protagonista principal del famoso videoclip “Bailando” de Enrique Iglesias, que ha dado la vuelta al mundo.

A continuación os dejamos con la entrevista completa a Lizt Alfonso –extraída del periódico digital cubano 14ymedio-, quien hace grandes aportaciones sobre la danza en relación con los niños.

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La directora y coreógrafa cubana en una de sus clases. / EFE

PREGUNTA. Recibió su primera clase de ballet a los cuatro años. A los nueve ya creaba coreografías. ¿Cómo influyó en su infancia esa vocación tan temprana?

RESPUESTA. A los cuatro años vi por primera vez en mi vida un ballet, Coppelia, del Ballet Nacional de Cuba. Quedé fascinada y le dije a mi mamá: “Eso es lo que yo quiero hacer. A eso me quiero dedicar”.

Tuve muchos obstáculos por el camino. En la edad del preuniversitario muchos de mis compañeros ni siquiera sabían a esas alturas, con 17 años, qué iban a estudiar y yo lo tenía definido. Quería mi propia compañía, hacer mis coreografías porque sabía que tenía algo que compartir con los demás.

Sería muy bueno para los niños en general poder definir desde una edad temprana su vocación. Los ayudaría a acortar el camino, la distancia hacia lograr un objetivo en el futuro.

P. ¿Cuáles son los principales valores que la danza aporta a la infancia?

R. Yo diría que todos, porque estudiar danza no es solo estudiar danza. Con la danza se estudia música, disciplina, se aprende a tener objetivos en la vida, se aprende rigor, estética. Se aprende a relacionarte con los demás, a tener sentido de grupo y a tener un desempeño individual dentro de un grupo. Y no solo aprenden los niños: aprenden las familias y aprenden los vecinos.

Los talleres vocacionales de la compañía tienen 22 años de creados. Por nuestras manos han pasado miles de niños y ya dos generaciones. Siento mucha satisfacción cuando veo que esos niños se han convertido en hombres y mujeres de bien. Y desarrollan una labor, sea o no en la danza, muy bien hecha, con seriedad, responsabilidad y compromiso.

P. ¿Cree que la danza es una buena herramienta para proteger los derechos de los niños?

R. Yo pienso que sí, todas las artes: la danza, la música, la pintura… cualquiera de ellas.

Aquí hemos tenido lamentablemente en algunos momentos casos de niños que han visto o vivido cosas terribles. O casos de niños autistas o con alguna dificultad fisicomotora. Y es increíble cómo se insertan dentro de este proceso. Y el grupo, lejos de hacerles rechazo, está ahí para canalizar esas dificultades. Este es un espacio donde (los niños) se sienten realizados, respetados y escuchados como seres humanos.

P. ¿Cuál es la importancia de la Convención sobre los Derechos del Niño?

R. Yo pienso que es de los más importantes pasos que se han dado en la historia para el respeto con los niños. Pero queda tanto por hacer… No es solamente que esté, es que podamos llevarla a efecto, que podamos ejecutarla. Tenemos que ponerla en práctica todos los días y en todo momento. No solo los gobiernos en cada país, estoy hablando de cada uno de nosotros como ciudadanos.

P. ¿Cuáles son los problemas más urgentes que se deben abordar en la protección a la infancia?

R. Muchos. La violencia es una cosa que a mí me marca profundamente. Que un niño sea violentado en cualquiera de sus maneras es algo terrible. Todos tenemos que estar atentos. También está el problema del trabajo infantil. Los niños tienen derecho a recibir una educación porque esas son las armas para defenderse en el futuro. Y otros son la alimentación o las drogas.

P. ¿Y en Cuba? ¿Cuáles son los retos en la defensa de la infancia en este momento de reformas económicas y sociales que vive el país?

R. No perder lo que hemos logrado, como la educación y la salud para los niños. Y poder evolucionar y avanzar porque nos hemos quedado rezagados en aspectos como Internet. Tenemos que conservar lo que hemos conseguido pero también abrirnos hacia las nuevas tecnologías y hacia la prosperidad en un país lleno de talento y de deseos de hacer y de trabajar. No hay que ponerle un techo a la gente.

P. ¿Qué diferencias ve entre su infancia y la que viven ahora los niños cubanos?

R. En algunos sentidos es mejor (la de ahora), tienen más opciones que las que tuve yo cuando era una niña. Y en otro sentido, hay que tener mucho cuidado y por eso me aferro al arte. Se está viviendo un mundo muy material, los valores espirituales empiezan a perder todo tipo de fuerza. Predomina el “yo te doy”, “tú tienes”, “yo ostento”. Y no debe ser así.

En Cuba hubo un periodo especial de muchas carencias y los padres de hoy, los de mi generación, no quieren que los hijos tengan esa carencia. Pero todo no se les puede dar, los niños tienen que aprender también que cada cosa tiene un valor y que cuesta mucho trabajo tenerlas.